Sobre la matefobia

El aprendizaje requiere un componente o sustento fuertemente emocional para realizarse. Cuando algo no te gusta o encierra temor, es muy difícil que te motive estudiarlo
Cuantas veces no escuchamos decir: ”las Matemáticas no me gustan”, “soy malo para ellas”, “qué pereza debo Matemáticas en Bachi”, o “por dicha pasé Mate para no tener nunca más que saber de ella”
Se trata de expresiones que revelan que hay lo que yo llamo un síndrome negativo no solo hacia las Matemáticas como disciplina, sino hacia su enseñanza: la Matefobia
Hay algunas creencias asociadas a este rechazo hacia las Matemáticas
Una muy usual es por de manera a priori considerarlas difíciles
A veces se considera que son “solo para genios”: algo para lo que genéticamente se está determinado, ser bueno o malo ya estaría en los genes, que vendría en el ADN de la persona
En otras ocasiones se piensa que son algo que no tiene nada que ver con la vida normal
La mayoría de las veces que las Matemáticas son inaccesibles, duras, insatisfactorias
Todas estas creencia son rotundamente falsas.
Este síndrome es esencialmente cultural, pues no todas las sociedades lo tienen, aunque sí muchas
¿Cuáles son las consecuencias de esta Matefobia? Es un poderoso obstáculo para generar el desarrollo de competencia matemática en la población, de al menos dos maneras
• En primer lugar porque afecta para que no haya una cantidad más grande de individuos que se dediquen a profesiones asociadas a las Matemáticas. Lo que se llama STEM. Siglas en inglés de Science, Technology, Engineering, Mathematics
• En segundo lugar porque debilita las condiciones para que los ciudadanos aprendan Matemáticas y desarrollen habilidades y capacidades que estas ayudan a generar. Capacidades que son cruciales en el siglo XXI
Enfrentar la Matefobia no es posible si no se identifican los principales disparadores de la misma, y abordarlos con acciones específicas
Una de estas acciones es que el marco curricular nacional asuma explícitamente como uno de sus ejes enfrentar este síndrome negativo, lo que ha hecho Costa Rica
En segundo lugar es necesario comprender que se trata de un cambio cultural que no es fácil de realizar y que por lo tanto demandará muchos esfuerzos nacionales por muchos años (no solo del sistema educativo)
Lo importante es comprender que es posible enfrentarlo y sumarse a sociedades donde no solo no existe la Matefobia sino que las Matemáticas y su enseñanza se aprecian, valoran, y provocan satisfacción para muchos

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